NUESTROS FANTASMAS

Hace poco leí el post 3.00 A: M de Deprisa.

Un corto relato donde el protagonista esta durmiendo, se despierta al oír disparos, ve a su propia sombra que le apunta con el arma, se mete entre las sábanas, escucha otros disparos y observa a ésta baleada en el piso junto a algo que guardaba su arma y al preguntarle quién era le responde: Soledad, luego otros disparos y solo ve la oscuridad.


No sé porqué pero yo lo relacioné con los "fantasmas" que todos ó casi todos tenemos.
Fantasmas que se pueden traducir en miedos, fobias, inseguridad, carencias y otras yerbas.
Estamos continuamente expuestos en todo lugar a presiones internas y externas que sin duda modifican nuestra conducta y nuestro carácter.

En el cuento se menciona la sombra, la soledad  y después la nada.
La sombra es una proyección de nuestra imagen pudiendo ser más grande ó más pequeña según las circunstancias.
Está en relación directa con nuestro ego, nuestra fortaleza y nuestra visión de nosotros mismos. 
La soledad puede ser una respuesta  a ese "como somos" ó puede en algunos casos ser una opción personal.

En el primer caso es,"Me dejaron solo", un dolor traumático, es no encontrar un lugar en compañía.
Es la soledad que más duele, se siente culpa aún sin tenerla. Se cuestiona y pregunta "¿Qué habré hecho mal?"
En el segundo representa un refugio, un amparo, tiempo para la reflexión y el disfrute de cosas que de otra manera no podría.
Entre la soledad y la nada se abre un abanico de posibilidades imposibles de tratar en un cuento tan sintético como el de Deprisa.

Las posibilidades son inmensas y tienen que ver con nosotros, nuestra objetividad, nuestras fortalezas, pero sobre todo nuestras ganas de salir adelante a pesar de los tropiezos, no importando cuán grandes sean éstos.


El peligro está en caer en una depresión profunda y buscar una evasión a los problemas cayendo en adicciones que seguramente nos llevarán a la nada en un solo viaje de  ida.
La salida esta cerca si se recurre al auxilio de afectos y de profesionales idóneos en el problema.

Nuestra  propia inseguridad genera miedos que nos complican y acompañan durante mucho tiempo de nuestras vidas.
Vivimos con miedo a la  ocurrencia de algún suceso que generalmente no sucede, pero que nos impide en muchos casos de disfrutar de buenos momentos.
Vamos por la vida sin darnos cuentas que adheridos a nosotros viajan nuestros fantasmas.
Creemos que es natural que así sea, que son parte de nuestra esencia, los toleramos y nos acostumbramos a convivir indefinidamente.

Si despertáramos de este sueño que es la vida, sobresaltados, transpirados y asustados sabríamos que los fantasmas no existen.







Publicar un comentario

Feliz día Papá.

Hoy es un día a recordar la figura del padre -3er.´domingo de junio-,física y espiritual. Con sus virtudes y defectos, es decir con su human...