Briana y su primer día al jardín de infantes.

La tormenta arreció toda la noche, truenos,viento y agua sin cesar.
No presagiaba nada bueno para ese día.
Pero se fue calmando poco a poco y cuando llegó la hora de marchar para la escuela la lluvia era solo una llovizna.
Parecía un presagio de buen augurio, como diría mi madre una bendición del cielo.
Era el comienzo de las clases de jardín y mi nieta toda ansiosa se preparaba para la ocasión.
Remerita blanca, pollerita azul, ambas con el emblema del establecimiento educativo, medias blancas y zapatilla negras.

Mis pequeños querubines

B risa suave que reanima, R isa y simpatía que alegra, I maginas historias sin lágrimas A lma pura y generosa, N oche estrellada de ver...